lunes, 11 de junio de 2012

La Megacausa develó nuevos delitos de los represores a partir de los relatos de testigos

Jornada tras jornada, los testigos fueron develando su existencia: actos de pillaje, robo de vehículos, vejámenes a mujeres y hombres, extorsión y trata de personas.
 
OPERATIVOS. Durante las audiencias, se revelaron detalles del proceder en los allanamientos, amparados en la impunidad que les daba el poder absoluto.
 
FISCAL. Podría ampliar imputaciones contra algunos de los 10 acusados.
‘Me mostraron sus armas de fuego y dijeron que iba a morir en prisión, que defendían a la Patria y a la Iglesia, del comunismo’, relató el testigo víctima, Juan Perié, sobre un episodio dramático cuando fue amenazado por Musa Azar Curi y Ramiro López Veloso, en la Escuela de Policía.

La lucha contra el terrorismo fue el argumento utilizado por los militares y los grupos parapoliciales para cometer secuestros, torturas y desapariciones. Sin embargo, el desarrollo del juicio de la Megacausa desnudó una trama oculta: hubo otros delitos cometidos por policías y militares, amparados en la impunidad que les daba el poder absoluto de la fuerza de las armas.

Pillaje; robo de vehículos, algunos para ser utilizados en secuestros en otras provincias o para trasladar detenidos; vejámenes tanto a mujeres como a hombres, extorsión, privación ilegítima de la libertad, hasta trata de personas, fueron denunciados por los testigos a lo largo de las 14 jornadas que lleva el juicio y que son motivo de análisis por parte del fiscal federal general, Gustavo Gimena, para ampliar las imputaciones contra algunos de los acusados.

A un mes del inicio del segundo juicio por delitos de lesa humanidad que se desarrolla en Santiago del Estero, EL LIBERAL hizo un repaso de algunos de los delitos cometidos por parte de los imputados, de acuerdo con los testimonios aportados por las víctimas.

El robo de vehículos fue uno de los hechos que fueron develados en varias declaraciones realizadas en el marco de las audiencias. Luis Garay recordó luego de testimoniar que tuvo conocimiento del robo de un auto Peugeot 504, propiedad de una persona que participaba de un casamiento realizado la misma noche que desapareció Mario Giribaldi.

El testigo víctima señaló que de acuerdo con los datos que manejan, “en ese vehículo habría sido trasladado Giribaldi, luego lo habrían ejecutado y abandonaron el cuerpo en algún lugar”.

Un par de días después del hecho, narró Garay, el dueño del vehículo recorrió comisarías para tratar de dar con pistas que lo conduzcan al rodado. Finalmente y luego de recibir amenazas en las que le sugerían que deje de buscar su auto, personal del Ejército le informó que “vaya a buscar el auto, en una fecha estipulada, en la plaza Independencia de la provincia de Tucumán”.

El hombre fue a buscarlo y encontró el auto con los cables del encendido cortados y el vehículo muy sucio. Al traerlo nuevamente a Santiago, lo llevó a un lavadero, para luego recibir el llamado de uno de los empleados para informarle que el baúl estaba lleno de sangre. El propietario del auto pidió que no cuenten nada y al tiempo lo vendió.

Por su parte, Fernando Garay contó que el día que detuvieron a su hermano Luis en su domicilio de la capital santiagueña, policías y militares realizaron paralelamente un allanamiento en la casa de su abuelo en Villa la Punta, donde la familia se encontraba vacacionando.

Además de llevarse armas de caza y pertenencias, “la policía se llevó una moto Gilera que era de Luis; al tiempo mi papá me contó que veía frecuentemente a personal del DIP que usaban la motocicleta”.

La misma suerte corrió Juan Perié, un estudiante oriundo de Misiones que cursaba la universidad en Santiago. En un operativo realizado por personal del DIP, le sustrajeron una Gilera 125 cc. “Era lo único que tenía y se lo llevaron”, narró durante el testimonio brindado en el transcurso de esta semana.

Mecanismos
Durante los diversos testimonios, se conocieron diversos mecanismos utilizados por policías y militares, quienes robaban automóviles y los llevaban a otras jurisdicciones para realizar operativos o el traslado de detenidos.

Además del caso de Giribaldi, narrado por Luis Garay, se suma la historia del ingeniero Roberto Bugatti, un santiagueño que desempeñaba sus funciones en Catamarca.

En ese sentido, en el requerimiento fiscal figura el testimonio de Luis Raúl Martínez, quien manifestó que su automóvil, Peugeot gris claro, fue robado en octubre de 1976. El testigo comprobó que la denuncia que radicara ante la policía de Catamarca no rindió frutos porque jamás se informó a las policías de Santiago, Tucumán, Córdoba y Rosario del hurto.

Martínez dijo que el oficial de policía René Rolando Romero le afirmó que el automóvil había sido llevado por la policía de Santiago, puesto que lo necesitaron para un operativo antisubversivo y le solicitó dinero para conseguir que se lo restituyan.

El propietario del auto accedió a darle el dinero, pero nunca encontró el rodado. En ese sentido, supo que el mismo Romero también le había pedido plata a la familia Sayes, a cambio de información por su hija desaparecida.

Por tal motivo, Martínez hizo la denuncia ante el Jefe de Policía, quien le confirmó que su auto había sido llevado por la policía santiagueña y que se relacionaba con el secuestro de Bugatti, a quien señalaron como integrante del ERP.

Hombres y mujeres sufrieron violaciones y ataques sexuales en la sala de torturas del DIP

Otros delitos que salieron a la luz fueron las violaciones y ataques sexuales, tanto a mujeres como a hombres. En la décima jornada, Cristina Mercedes Torres que perdió un embarazo de tres meses tras ser torturada en el DIP, reveló que ese año, “el entonces ministro de Gobierno” provincial hacía retirar menores de la cárcel de mujeres para llevarlas a fiestas privadas donde eran abusadas y que los encargados de retirarlas eran los miembros de los grupos de tareas que comandaba Musa Azar Curi. Torres también sufrió vejámenes en el DIP tras una sesión de tortura con picana eléctrica, en agosto del 76: se desvaneció y cuando se despertó, se dio con que uno de los verdugos la estaba vejando. Según su relato, la monja Aldina Bettoni, quien visitaba a las presas políticas en la cárcel, también sufrió vejaciones a manos de las guardiacárceles, que la sometían a una requisa “humillante”. Esto se corroboró con los testimonios de Gladys Lois y Margarita Urtubey.

Otro de los momentos más duros ocurrió en la quinta jornada, cuando Alcira Chávez señaló entre los acusados a quien consideraba el autor de haberla vejado en el DIP: el ex policía Francisco “Paco” Laitán.

Una revelación surgió durante la decimotercera jornada cuando Luis Garay, presidente del Instituto Espacio de la Memoria, narró la manera en que se daban los abusos sexuales y hasta un simulacro de violación.

Contó que le “tocó compartir la cárcel con compañeros que habían sido reiteradamente violados”.

Actos de pillaje y saqueos durante los operativos y secuestros de menores 

Durante los testimonios de familiares de presos políticos y de sobrevivientes al terrorismo de Estado, se puso sobre el tapete otro delito que cometían los grupos de tareas, como el robo de dinero y joyas, incluso hasta se llevaron artefactos de una vivienda en construcción que pertenecía a la familia de Daniel Rizzo Patrón y Graciela Arán que contó que sufrió el robo de dinero tanto en su domicilio como en su estudio de arquitectura. Quien también denunció el robo de pertenencias y que apuntó contra uno de los imputados, fue María Eugenia Di Lullo de Garay, quien contó que en su vivienda de calle 24 de Septiembre, entraron Musa Azar Curi y Tomás Garbi, mientras la familia no estaba, y que en esa oportunidad le desapareció un arma que era una joya: una daga que tenía baño de oro y piedras preciosas incrustadas.

La madre de Luis Garay también denunció que los grupos de tarea se ensañaron con los amigos de su hijo a pesar de que eran menores de edad.

“Fueron secuestrados y están desaparecidos otros chicos, que apenas tenían 15 años, como el caso de Germán, Luis, Daniel y Anabela Cantos”, dijo Di Lullo de Garay, quien también mencionó a Pedro Ramírez, actual director de Cultura de La Banda, que tenía 17 años por entonces.

sábado, 9 de junio de 2012

"Nos metían en 'cana' por ir a alfabetizar", contó un ex preso político de la dictadura

"Nos metían en 'cana' por ir a alfabetizar", contó un ex preso político de la dictadura
Juan Perié declaró en el juicio por la desaparición de 44 personas, en Santiago del Estero. Relató que sufrió torturas y amenazas contra su vida. El recuerdo de un estudiante que estuvo en Tucumán.

El juicio por la desaparición de 44 personas durante la dictadura en Santiago del Estero suma más testimonios contra los acusados sobre los tormentos y humillaciones que sufrieron mientras estaban en cautiverio, antes y durante la dictadura que comenzó en marzo de 1976.

Juan Perié, secuestrado el 22 de enero de 1975, responsabilizó a Ramiro López Veloso como una de las personas que lo detuvo ilegalmente. Al igual que dos de sus hermanos, Perié permaneció ocho años y nueve meses en distintas cárceles después de pasar por la temida Dirección de Investigaciones, que estaba a cargo de Musa Azar Curi, a quien varios de los testigos coincidieron en señalar como "un monstruo".

Perié, oriundo de la provincia de Misiones, estudiaba Ingeniería Forestal cuando fue secuestrado. "Nos llevaban a un baño y en una bañera nos hacían sumergir la cabeza hasta asfixiarnos; querían saber de nuestras actividades, cuando en realidad nos dedicábamos a estudiar, alfabetizar, pedir por comedores universitarios y la creación de una facultad libre y gratuita”.

"Hoy el Estado nos da y amplía recursos económicos para alfabetizar a la gente y en el '75 nos metían en cana por realizar idéntica actividad”, dijo.

Perié señaló como sus torturadores a Azar Curi, López Veloso y a Tomás Garbi. Uno de los momentos más dramáticos que relató, fue cuando en la Escuela de Policía, López Veloso y Azar Curi le dijeron que iba a morir en prisión. El ex preso dijo que hoy sin embargo, vive en libertad, sin “odio ni rencor”.

Contó también que lo llevaron a ver al juez Santiago Grand "esposado, golpeado y torturado” y que, como se negó a firmar un papel en blanco, el magistrado le dijo que si no firmaba "afuera estaban los muchachos de la SIDE".

Consultado sobre Mario Giribaldi, estudiante universitario que según la justicia federal se fugó en noviembre de 1976 de la SIDE santiagueña, Perié consideró que es imposible. "Estaba flaco, decaído y en todo momento estaba esposado con los brazos hacia atrás. El venía de estar detenido en La Escuelita, en Tucumán y nos contó las situaciones dramáticas sufridas en cautiverio", recordó, según publicó el diario "El Liberal".

En la misma audiencia, otro ex preso político, el misionero Rubén Aníbal Janzon, declaró que fue detenido durante el gobierno constitucional de Carlos Juárez cuando trabajaba en la Dirección de Bosques y estudiaba la carrera de ingeniería forestal. "Trabajábamos en distritos forestales, que era el mayor presupuesto provincial y solíamos alfabetizar en un barrio humilde y realizar reclamos para la creación de una facultad en Santiago del Estero", precisó.

jueves, 7 de junio de 2012

Testigo se paró ante Azar Curi y le dijo en la cara: "Sos un asesino"

Se trata del director de Cultura de La Banda, Pedro Ramírez, quien fue detenido en 1975. Reconoció además del jefe del DIP, a Ramiro López, Tomás Garbi y Juan Bustamante como sus torturadores.
 
JUICIO. Jamás pensé que iba a poder pararme y señalarlos como lo que son, una escoria, expresó Ramírez.
 
 En la jornada de ayer declaró Pedro Ramírez, actual director de Cultura de la Municipalidad de La Banda, quien le dijo “asesino” a Musa Azar Curi, en el marco de una rueda de reconocimiento pedida por el fiscal Gustavo Gimena.
Ramírez manifestó además que por intermedio de un anónimo, le revelaron que “el asesino de Félix Daniel López Saracco fue ‘Paco’ Laitán”.
En su declaración, Ramírez narró que fue detenido el 20 de enero de 1975 y recién recuperó su libertad después de 6 años y 6 meses. En su relato responsabilizó a los acusados Musa Azar Curi, Tomás Garbi y Ramiro López Veloso como “integrantes del grupo de tareas que tenía a su cargo las detenciones, secuestros y torturas” de aquella época.
El testigo contó además la experiencia de tener sentado en el banquillo de los acusados a los responsables de sus torturas. “La sensación de verlos ahí, jamás pensé que iba a poder pararme y señalarlos como lo que son, una escoria; a Musa Azar pude decirle ‘asesino’ en la cara cuando me acerqué en medio de la audiencia”, contó.
Ramírez expresó que para los imputados “no hay olvido, ni perdón; no se puede perdonar porque ellos no se arrepienten de lo que hicieron, no piden perdón; los crímenes que se cometieron se los continúa cometiendo hasta que no aparezca un cuerpo, siguen desaparecidos”.
“Es un delito de acción permanente, continua, que comenzó cuando los secuestraron y aún no terminó y ellos no se arrepienten; entonces no habrá ni olvido ni perdón”, añadió.
También refirió su periplo por las unidades penales de La Plata, Sierra Chica, Caseros y Córdoba.

López Saracco
Además, por pedido de uno de los abogados querellantes, el testigo realizó un reconocimiento e identificó a la mayoría de los imputados y sobre el resto manifestó que “no recuerdo los nombres, pero esos rostros no me olvido más; obviamente que todos estaban bajo las órdenes de Musa Azar”.
En ese marco, Ramírez se dirigió a los acusados calificándolos de “escorias” y manifestando conocer que “ahí está sentado uno de los asesinos de Félix Daniel López Saracco”; en referencia al estudiante residente de la ciudad de La Banda que fuera secuestrado en dos oportunidades y que actualmente se encuentra desaparecido.
Ante la consulta del fiscal, si podía identificar entre los presentes o decir quién presumía que podía ser el autor de la muerte de López Saracco, Ramírez expresó que “por información anónima de una fuente que prefiero preservar, supe que ‘Paco’ Laitán fue la persona que lo mató”.

Al término de su declaración y en diálogo con EL LIBERAL, el funcionario municipal sostuvo: “Yo manifesté que me dijeron que probablemente ‘Paco’ Laitán era el asesino, no lo imputo, me preguntaron una presunción y yo lo dije”.

Raúl Figueroa Nieva: "Musa Azar me interrogaba mientras Garbi me aplicaba picana eléctrica en la cabeza"

Estuvo 8 años detenido y fue llevado a las cárceles más duras del país, como los penales de Rawson y La Plata.
 
EPISODIO. Estando detenido en la Escuela de Policía fue golpeado por un preso común enviado por los represores.
  
En la jornada número 13 del juicio por la Megacausa de Derechos Humanos en el que se investigan 44 casos de secuestros, torturas y desapariciones, el ex preso político Raúl Figueroa Nieva describió duras sesiones de tormento en el Departamento de Informaciones Policiales (DIP) que funcionó como centro clandestino de detención.
Ante el Tribunal Oral Federal compuesto por Graciela Fernández Vecino, Juan Carlos Reynaga y José Fabián Asís, el sobreviviente al terrorismo de Estado, relató su calvario, desde que fue detenido el 22 de enero de 1975 por agentes de la DIP, el prófugo Roberto Díaz y otro de apellido Obeid; hasta que fue liberado en octubre de 1983, tras haber sido recluido en las cárceles de Santiago, La Plata, Rawson y Villa Devoto.
Recordó que la primera noche fue torturado a golpes en una habitación donde estuvieron Musa Azar Curi, Ramiro López Veloso, Roberto Díaz y Eduardo Baudano y que le remontaron una pistola apoyada sobre su cabeza.
Dijo que uno de los momentos más dramáticos de su detención, fue cuando Musa Azar Curi, el jefe del DIP y el segundo al mando, Tomás Garbi, lo torturaron en un sótano. “Me vendaron y me ataron a una cama de hierro, mientras Musa Azar me interrogaba, Garbi me aplicaba la picana eléctrica en distintas partes del cuerpo”, relató.
Antes de él declaró María Eugenia Di Lullo de Garay, madre del ex preso político Luis Garay, quien contó sobre la dura lucha de su familia para conseguir la liberación de su hijo
 
Pedido por sus hermanos
Al término de su declaración, Raúl Figueroa Nieva pidió que los imputados aporten “datos sobre dónde enterraron los cadáveres de los desaparecidos o qué hicieron”.
El testigo, que tiene actualmente desaparecidos a sus hermanos Gloria Susana y Miguel Ángel, dijo que los imputados “tienen un pacto del silencio y eso es difícil de romper, pero como todo hombre tiene una conciencia que los rige, aunque en muchos casos, como el de ellos, está anestesiada o adormecida, pero tarde o temprano el peso de su conciencia los va a derrumbar; yo creo que para aliviar ese peso, deberían dar datos sobre dónde enterraron los cadáveres de los desaparecidos o qué hicieron, eso sería una descarga en su conciencia”. l

EL LIBERAL/DANIEL PÉREZ

domingo, 3 de junio de 2012

Santiago del Estero: Ubican el cuerpo que fue arrojado desde el aire

El Juzgado Federal local recibió una denuncia con datos certeros sobre el hallazgo de la tumba de una presunta víctima del terrorismo de Estado, en el paraje Caloj, departamento Copo.
El abogado Luis Santucho de la Liga Argentina por los Derechos Humanos y Luis Garay, integrante de la Asociación por la Memoria, la Verdad y la Justicia, y titular del Instituto Espacio por la Memoria viajaron hasta el lugar y ubicaron el sitio del enterramiento.
Los pobladores convirtieron el sitio en un santuario

También dialogaron con los vecinos, quienes indicaron que el cadáver era de un hombre joven que fue arrojado desde una nave, un avión o un helicóptero- aproximadamente en febrero de 1976, cerca del límite con Salta.
El abogado y los organismos de DD.HH. radicaron la denuncia en la Fiscalía Federal y esperan que el Juzgado Federal solicite los servicios del Equipo Argentino de Antropología Forense (Eaaf) para que proceda a la recuperación de los restos y coteje la información del ADN con el banco genético de familiares de desaparecidos, ante la posibilidad cierta de poder identificar el cadáver.

Historia
De acuerdo con los testimonios recogidos entre los pobladores de Caloj, esta persona tendría entre unos 30 y 40 años y su cadáver estaba muy lastimado producto de haber rozado con arbustos espinosos y por la caída. Vestía ropas de obrero que estaban hechas harapos.
Santucho y Garay también escucharon otra versión: que la víctima tenía el aspecto de un linyera y que se había perdido en el monte tupido y que murió por falta de agua y comida, pero fue desestimada entre otras cosas, porque el cadáver a pesar de tener ropa de obrero, sus manos no denotaban que haya realizado trabajos pesados o de labor, ya que no tenían marca alguna.

Irregular procedimiento
En aquel entonces, ante el estupor del hallazgo del cadáver, los vecinos de Caloj informaron la novedad a la Policía que después de un par de días, envió dos efectivos policiales de Monte Quemado los que llegaron al lugar y se limitaron a ordenar que el cadáver sea enterrado en el sitio en el que apareció. Los pobladores rememoraron que entonces preguntaron a los policías por qué esa decisión, sin ni siquiera realizar alguna investigación para identificar a la persona o una autopsia. “Son órdenes”, fue la respuesta seca que recibieron.
Nunca más los volvieron a ver en el pueblo y el cadáver fue enterrado en el mismo lugar donde cayó y desde entonces su tumba se convirtió en un santuario.
“Es un lugar que está cerca de la triple frontera de Santiago, Chaco y Salta, aparentemente fue una persona lanzada desde arriba. Se hizo un procedimiento policial en la época, pero lo encontraron los lugareños”, comentó a EL LIBERAL el abogado Luis Santucho, quien indicó que fue encontrado el lugar donde están enterrados los restos y señalizado.
“Esperamos que el Eaaf intervenga para hacer la excavación, nosotros aportamos el dato al fiscal (Gustavo Gimena) y esperamos noticias del equipo de antropología forense”, dijo.
Investigación
Santucho reveló que recibió el dato y que fue con un guía y representantes de organismos de derechos humanos “a chequear el lugar. Llegamos, sacamos fotos y señalamos el sitio y pedimos a la Justicia que proteja el lugar”.
El letrado manifestó que también solicitaron en el Juzgado Federal que ordene la búsqueda en el archivo de la Policía, de los antecedentes sumariales sobre el tema, “porque hubo una situación muy rara”, apuntó.
“Vino una comisión policial relató-, ni siquiera ordenaron una autopsia, constataron la existencia de la persona muerta y ordenaron que la entierren en el lugar”.
Para Santucho, la versión de que el cuerpo fue lanzado desde una nave, es muy similar a una práctica utilizada por los militares y recordó el caso de Francisco Toconas, un integrante del ERP cuyo cadáver fue arrojado en 1975 en Pozo Hondo desde un helicóptero militar y cuyos restos fueron identificados por el Eaaf en 2010.
Este importante hallazgo se produce en un marco especial, por la realización del juicio oral por la Megacausa de Derechos Humanos, en la que se juzgan 44 casos de secuestros, torturas y desapariciones forzadas, y donde uno de los aspectos clave, es poder determinar cuál fue el destino final de las personas que aún permanecen como desaparecidas.

El testimonio de Carmen Margarita Morales . “Estas escorias hoy tienen juicio digno”

"En el DIP sabían que torturaban y que había abusos sexuales por parte de Musa Azar, "Pirulo" Garbi y Ramiro López".

El testimonio de dos mujeres, una ex presa política y otra ex policía, complicó aún más a Musa Azar y Bustamante.
Carmen recibió contención y el aplauso de los presentes.
En el marco del juicio por delitos de lesa humanidad que se está llevando a cabo en nuestra provincia, ayer fue otro día de conmovedores relatos. En esta oportunidad le tocó el turno a Carmen Margarita Morales, quien reveló que fue detenida, secuestrada y trasladada a las oficinas de la DIP. Después de 36 años, reveló que sufrió diferentes clases de torturas, pero el momento más cruel que le quedó marcado para toda su vida fue cuando “Juan Bustamante apuntó con la pistola en la sien de mi bebé, que tenía un año y cinco meses de vida”.

En su declaración, la mujer identifico a sus torturadores: Musa Azar,Tomás Garbi, Ramiro López, Bustamante, Ponce y Brau. Cabe señalar que Morales cuando fue detenida también llevó a su hija a la DIP.

Llanto e impotencia
“El llanto de mi bebé y la impotencia de una madre en ese momento nunca la voy a poder superar, tampoco cuando nos tiraron en un calabozo, en la cárcel, repleto de ratas”, acotó.

Durante el juicio, la mujer giró su mirada hacia los acusados y les dijo: “Estas escorias hoy tienen un juicio digno que nosotros no tuvimos, pero hoy soy la voz de muchos desaparecidos”. Carmen también reveló que cuando fue subida a un avión para ser trasladada a la cárcel de Devoto estuvo con los ojos vendados y con sus pies alcanzó a tocar unos cuerpos.

“En realidad no sabemos si fueron arrojados durante el viaje, que duró varias horas”, añadió. Otro de los momentos emotivos que fue cuando la ex presa política contó que vio a Mario Giribaldi en pésimas condiciones. “Sin uñas en los pies y manos, sin cejas, sin cabello, se burlaban de él, estaba destrozado”, recordó Carmen y en ese momento Ana Giribaldi, que escuchaba el relato, rompió en llanto.

Musa Azar goza de la permanencia en el Hospital Independencia de Sgo del Estero

Sabemos quién es quién
Publicado el 29/05/2012 por efemedelacalle

La Comisión de Apoyo a los Juicios de Bahía Blanca se solidariza con el Dr. Abel Córdoba, fiscal subrogante de la causa V Cuerpo de Ejército, ante los ataques recibidos por parte de sectores que intentan difamarlo y buscan entorpecer no sólo el avance del debate oral en marcha sino también las causas por los crímenes de la Armada Argentina y la Triple A.

Como hemos visto en estos últimos meses, las investigaciones judiciales y los cientos de testimonios que se escuchan en las audiencias no dejan de aportar información sobre el verdadero despliegue represivo en nuestra región, que no se limitó a las fuerzas armadas sino que contó con el apoyo directo o indirecto de parte de la sociedad civil.

Más temprano que tarde será el turno del análisis de las complicidades y el accionar de quienes hoy impulsan los ataques contra el representante del Ministerio Público y, a través suyo, a su equipo y a todas las personas que democráticamente caminamos más de tres décadas teniendo como destino una única consigna: Juicio y Castigo.

Sabemos quién es quién. No esperamos otra cosa de aquellos grupos que desde la justicia, los medios de comunicación o la política intentan cuestionar una acción sin fisuras para continuar aferrados a la impunidad. No dudamos del compromiso ni de la idoneidad del fiscal para llevar adelante la acusación del pueblo de Bahía Blanca contra los asesinos de nuestros familiares, compañeros y compañeras.

Por eso estamos a su lado. Por eso y porque buscamos a los bebés nacidos en La Escuelita y otros centros clandestinos de detención robados por sus captores. Por eso y porque queremos la aparición con vida de Jorge Julio López y el juicio y castigo a los responsables del asesinato de Silvia Suppo. Por eso y porque queremos juicios y condenas que respeten todas las garantías que los genocidas violaron sistemáticamente. Por eso y porque los queremos en cárcel común y efectiva.

Por eso y porque la lucha continúa:

30 mil compañer@s detenid@s-desaparecid@s PRESENTES!!