martes, 8 de mayo de 2012

Grupo I - Desapariciones forzadas antes del golpe de Estado

GRUPO I

DESAPARICIONES FORZADAS ANTES DEL GOLPE DE ESTADO

JUANA AGUSTINA ALIENDRO


Los primeros días del mes de marzo de 1976, Juana Agustina Aliendro fue detenida en Santiago del Estero, junto a Víctor Mario Reartes. La familia fue informada que se encontraba detenida en el Departamento de Informaciones Policiales de Santiago del Estero, donde se dirigieron durante 48 días, llevándole ropa y alimentos, aunque nunca les permitieron verla. Transcurrido ese tiempo les avisaron que había sido trasladada a Córdoba, de donde sería dejada en libertad, circunstancia que jamás ocurrió. Juana Agustina Aliendro permanece desaparecida.

CARMEN SANTIAGO BUSTOS

Durante un gran operativo, el día 18 de marzo de 1976, aproximadamente a las 2 de la madrugada, Musa Azar Curi, Tomás Garbi, Juan Bustamante, Noli García y Ramiro López irrumpieron en el domicilio de Juan Plácido Vázquez, sito en la calle Luis Vernet N° 646 del barrio 8 de abril. Mientras lo golpeaban, le preguntaron por Carmen Santiago Bustos (a quien apodaban Taca), primo de Vásquez, y quien tenía su vivienda al fondo de esa misma propiedad. Finalmente, mientras mantenían a Vásquez custodiado, se dirigieron al fondo de esa propiedad, y encontraron a Carmen Santiago Bustos, que en presencia de Vázquez, lo golpearon salvajemente con patadas. Terminado el operativo, hicieron subir a ambos a un automóvil Ford Falcón. Vázquez iba sentado en el asiento de atrás y Bustos, quien despedía abundante sangre por su boca y nariz, se encontraba a su lado, presumiblemente en un estado inconsciente, producto de la golpiza. Ambos fueron llevados al local del Departamento de Informaciones Policiales de Santiago del Estero. Juan Plácido Vázquez no volvió a saber de él, pese que al preguntar por su paradero, personal de la DIP le manifestó que “se había fugado”. Al día de la fecha, Carmen Santiago Bustos aun se encuentra desaparecido.

ANA MRAD DE MEDINA

El día 21 de noviembre de 1975, alrededor de las 20, Ana María Mrad de Medina fue secuestrada en la calle Pedro León Gallo, esquina Saavedra, en cercanías de la terminal de ómnibus de la ciudad de Santiago del Estero. Estaba acompañada por su amiga la Dra. Graciela Lescano de Calderón; ambas iban caminando cuando se presentaron el teniente coronel Carrasco y el cabo Pithod vestidos de civil y les ordenaron detener la marcha, oportunidad en que comenzaron a correr en distintas direcciones. La Sra. Lescano fue interceptada por Musa Azar Curi quien la golpeó. En tanto, Ana María Mrad fue detenida por el teniente coronel Carrasco. Ambas fueron llevadas al Batallón de Ingenieros de Combate 141. Luego fue enviada a un centro clandestino en Tucumán. A la fecha permanece desparecida.

EMILIO ALBERTO ABDALA


El día 29 de noviembre de 1975 un grupo de civiles que portaban armas largas allanó el domicilio del entonces concejal de la localidad de Clodomira, Emilio Alberto Abdala, quien en esos momentos se encontraba de viaje.
No obstante, el día 3 de diciembre de 1975, Abdala y el Dr. Jaime, - amigo de éste- se presentaron en el despacho del ministro de Gobierno, Robin Zaiek, para pedir explicaciones por el allanamiento que días antes se había efectuado. En el despacho de Zaiek se encontraban el jefe del Departamento de Informaciones Policiales, Musa Azar Curi, y el subjefe, Miguel Tomás Garbi. El entonces ministro de Gobierno de la provincia les manifestó que el Ejército lo acusaba de tener relaciones con los “subversivos”. Musa Azar Curi ofreció su despacho para albergar a Abdala hasta al día siguiente, momento en que sería entrevistado por personal del Ejército. De modo que Abdala se retiró en una camioneta rumbo al local del Departamento de Informaciones Policiales acompañado por Musa Azar Curi y Miguel Tomás Garbi.
Fue en esa dependencia donde fue torturado, golpeado y posteriormente entregado en el Batallón 141, donde fue recibido por el teniente coronel Correa Aldana, el mayor Blanco y el teniente primero Jorge D´Amico. En el Batallón siguió sufriendo tormentos. Días después, el Dr. Zaeik recibió un llamado a su despacho de parte de D´Amico donde le comunicó que Abdala se había fugado. Sin embargo, desde entonces Emilio Abdala está desaparecido. Tenía 41 años al momento de estos sucesos y era concejal en la ciudad de Clodomira, por la Juventud Peronista.

LUIS ALEJANDRO LESCANO


El Dr. Luis Alejandro Lescano fue secuestrado el día 13 de marzo de 1976, entre las 20 y las 21 en la Plaza Independencia, sobre calle Buenos Aires, en cercanías en donde actualmente funciona el Colegio de Ciencias Económicas. Lescano había sido citado a esa plaza por una clienta, previo a ese encuentro, el Dr. Lescano se encontraba en los salones del Jockey Club y desde allí se dirigió a la plaza Independencia en taxi.
Ya en la plaza, mientras Lescano y su clienta buscaban un banco dónde poder sentarse, tres hombres -uno al frente y dos al costado- rodearon a Lescano, lo esposaron y se lo llevaron a un vehículo estacionado sobre calle Buenos Aires. También había otros dos vehículos estacionados sobre calle Alsina donde estaban Garbi, Musa Azar Curi, Ramiro López Veloso y Juan Felipe Bustamante. Este hecho fue inmediatamente denunciado ante la Comisaría Sexta y desde allí las actuaciones fueron remitidas al Juzgado de Crimen de 2ª nominación. Los familiares, el Colegio de Abogados y la Unión Cívica Radical realizaron innumerables gestiones para dar con su paradero, ante el jefe de Policía, Manuel González; ante el ministro de Gobierno, Robín Zaiek; ante el jefe del Batallón 141, Correa Aldana; entre otras, que resultaron infructuosas.
Luis Alejandro Lescano fue llevado a la DIP, de allí a la Policía Montada y luego las dependencias de la Escuela de Policía y desde entonces permanece desaparecido.

FÉLIX DANIEL LÓPEZ SARACCO

Félix Daniel López Saracco -quien era estudiante residente de la ciudad de La Banda- fue secuestrado en dos oportunidades.
La primera detención se produjo el día 15 de julio de 1975 por personal de la Side (o DIP), organismo en el cual fue interrogado por Miguel Garbi y Musa Azar Curi. López Saracco permaneció ilegalmente detenido e incomunicado 11 días en el Departamento de Informaciones Policiales hasta el momento en que se le recibió declaración indagatoria en sede judicial en una causa que se caratuló “Supuesta Asociación Ilícita e Infracción a la Ley 20.840 – Imputados: Félix Daniel López, Domingo Armando Autalán Y Otros” Expte. N° 211 del año 1975. El sumario policial se inició el 15 de Julio de 1975, a partir de una carta anónima de un supuesto vecino de la plaza Independencia, quien denunció a un grupo de jóvenes por juntarse en ese lugar a leer la publicación denominada “Estrella Roja”. El anónimo, firmado con una R., fue recibido en la Jefatura de Policía y se designó a Dido Andrada como secretario de las actuaciones.
Debe remarcarse que el mismo día del secuestro de López Saracco, personal de la Side allanó la casa de sus padres, situada en la Banda en Av. Besares N° 501 y secuestraron una parte significativa de los libros que se encontraban en la biblioteca de la finca. Sin embargo en esa primera ocasión y dado que era menor de edad, fue puesto bajo la custodia de sus padres por el juez federal Santiago Grand.
En tanto, el segundo secuestro se produjo el 7 de febrero de 1976 por la noche en circunstancias en que López Saracco salió a comprar cigarrillos y al llegar a la esquina en la intersección de las calles Yrigoyen y Alvear en Santiago del Estero fue interceptado por un vehículo policial e introducido a la fuerza. El automóvil utilizado para el secuestro era secundado por el oficial de policía Miguel Tomás Garbi; quien se dirigió a la Escuela de Policía, y una vez allí, junto a otras personas, lo torturaron.
Durante su detención, entre los meses de febrero y marzo fue llevado a la provincia de Tucumán donde fue alojado en el edificio del Profesorado de Educación Física y luego, llevado a la conocida “Escuelita de Famaillá”. Se desconoce su paradero. Aún hoy permanece desparecido.

Los acusados de formar parte de los grupos de tareas represivas


Musa Azar Curi

Autor de crímenes en democracia y de lesa humanidad, en la megacausa está imputado por secuestros, torturas, homicidio calificado y asociación ilícita. Se encuentra acreditado que Musa Azar Curi fue, durante el período que tuvieron lugar los hechos que se investigan (1975-1978), Comisario Jefe de la Superintendencia de Seguridad y luego Inspector Mayor Jefe del Departamento de Informaciones Policiales. Es por ello que los fiscales entienden que su responsabilidad abarca todo lo sucedido durante su mando desde los cargos señalados.
A Musa Azar Curi se le endilga haber emitido las órdenes en virtud de las cuales se cometieron los hechos antes descriptos. Por otro, en el haber puesto a disposición todos los recursos materiales y humanos necesarios para la ejecución de los crímenes por él ordenados. A su vez, existe prueba para considerar que Azar Curi intervino personal y directamente en la comisión de los crímenes que se le imputan, en varios casos.
Azar Curi fue condenado a prisión perpetua por el crimen del estudiante Cecilio Kamenetzky, en noviembre de 1976, en lo que fue el primer juicio por delitos de lesa humanidad en Santiago. Sin embargo, a pesar de haber sido condenado a carcel común pasa sus días en un pabellón del hospital Independencia. Se le atribuyen
secuestros, homicidios, torturas por casos que integran los grupos Uno, Dos y Tres
y asociación ilícita agravada.

Ramiro Del Valle López Veloso

López Veloso cumplía funciones como oficial auxiliar en el Departamento de Informaciones Policiales. Participó de la estructura represiva, respondiendo a las órdenes que le fueran encomendadas y estando siempre disponible. En virtud de ello es que se le atribuyen secuestros, homicidios, torturas por casos que integran los grupos Uno, Dos y Tres y asociación ilícita agravada.
Cumple condena a prisión perpetua en la cárcel federal de Colonia Pinto por el crimen del estudiante Cecilio Kamenetzky, en noviembre de 1976, en lo que fue el primer juicio por delitos de lesa humanidad en Santiago. A López Veloso se lo halló responsable de haber fusilado al joven estudiante, en un simulacro de fuga en el DIP.

Miguel Tomás Garbi

Garbi era el subjefe del Departamento de Informaciones Policiales. Al igual que Musa Azar Curi, se encargaba de adecuar el actuar policial del Departamento a su cargo, a las instrucciones de represión ilegal que emitían las autoridades militares a las que respondía. Según el fiscal, puede darse por acreditado que controlaba el aparato de poder organizado mediante el cual se llevaron adelante los delitos investigados
La imputación de Garbi se circunscribe, por un lado, al haber emitido las órdenes en virtud de las cuales se cometieron los hechos antes descriptos y, por otro, al haber puesto a disposición todos los recursos materiales y humanos necesarios para la ejecución de los crímenes por él ordenados. Es en ese sentido que puede considerarse que éste habría dominado la voluntad de los ejecutores de los crímenes.
Cumple condena a prisión perpetua en la cárcel federal de Colonia Pinto por el crimen del estudiante Cecilio Kamenetzky, en noviembre de 1976, en lo que fue el primer juicio por delitos de lesa humanidad en Santiago. En virtud de ello es que se le atribuyen secuestros, homicidios, torturas por casos que integran los grupos Uno, Dos y Tres y asociación ilícita agravada.

Juan Felipe Bustamante

Pertenecía al Departamento de Informaciones Policiales, cumpliendo funciones primero como Oficial Ayudante y luego Oficial Inspector. Participó en la estructura represiva, cumpliendo las órdenes emanadas por sus superiores directos, Musa Azar Curi y Garbi. Se le imputan secuestros, torturas, homicidios y asociación ilícita por casos que integran los grupos Uno, Dos y Tres.

Jorge Alberto D´Amico

Revistaba como Supervisor Militar del Departamento de Informaciones Policiales, detentaba el cargo de Teniente Primero y fue asignado al Batallón 141 de Santiago del Estero. Hay pruebas en la investigación para afirmar que, en los casos detallados, éste participó de la estructura represiva interviniendo directamente en la comisión de los ilícitos. Está imputado por secuestros, torturas y asociación ilícita, por casos que integran los grupos Uno y Tres.

Francisco Laitán

Cumplía funciones en el Departamento de Informaciones Policiales, con el cargo de Oficial Principal. Participó de la estructura represiva, respondiendo a las órdenes de sus superiores directos, Musa Azar Curi y Garbi. Está imputado por secuestros, torturas, homicidios, y asociación ilícita por casos que integran los grupos Dos y Tres.

Roberto Díaz

Pertenecía al Departamento de Informaciones Policiales, en donde ostentaba el cargo de Oficial Ayudante. Participó de la estructura represiva, respondiendo a las órdenes de sus superiores directos, Musa Azar Curi y Garbi. Está acusado de secuestros, torturas y de participación en el homicidio del abogado Abdala Auad, y asociación ilícita agravada. Está prófugo de la Justicia Federal desde mediados del año pasado cuando dejó se comparecer ante el Juzgado Federal local, como parte de los requisitos que debía cumplir por su excarcelación. El Ministerio de Justicia de la Nación ofrece una recompensa de $ 100 mil por quien brinde datos certeros que permitan dar con su paradero.

Eduardo B. Baudano

Revestía el cargo de oficial auxiliar en el Departamento de Informaciones Policiales. Participó de la estructura represiva, respondiendo a las órdenes de sus superiores directos, Musa Azar Curi y Tomás Garbi. Según el Ministerio Público Fiscal, las pruebas existentes en las causas, son suficientes para imputarle el delito de torturas en perjuicio de Raúl Figueroa Nieva y Luis Guillermo Garay, Grupo Dos.

José Gregorio Brao

Revestía el cargo de oficial inspector en el Departamento de Informaciones Policiales. Participó de la estructura represiva, respondiendo a las órdenes de sus superiores directos, Musa Azar Curi y Garbi. Según el Ministerio Público Fiscal, las pruebas existentes en las causas, son suficientes para imputarle el delito de torturas en perjuicio de Luis Guillermo Garay, Grupo Dos.

Carlos Héctor Capella

Revestía el cargo de agente en el Departamento de Informaciones Policiales. Participó de la estructura represiva, respondiendo a las órdenes de sus superiores directos, Musa Azar Curi y Tomás Garbi. Según el requerimiento del Ministerio Público Fiscal, las pruebas existentes en las causas son suficientes para imputarle el delito de torturas en perjuicio de Luis Guillermo Garay y Raquel Noemí Moreno, Grupo Dos.

Rolando D. Salvatierra

Revestía el cargo de oficial subayudante en el Departamento de Informaciones Policiales. Participó de la estructura represiva, respondiendo a las órdenes de sus superiores directos Musa Azar Curi y Tomás Garbi. De acuerdo con el requerimiento del Ministerio Público Fiscal, las pruebas existentes en las causas, son suficientes para imputarle el haber torturado a Luis Guillermo Garay, Grupo Dos.

Se inicia el juicio más complejo por delitos de lesa humanidad

Los acusados, sus imputaciones, los hechos, las víctimas. Un completísimo informe periodístico para comprender el proceso judicial que comenzará este martes en Santiago del Estero. Los lugares de detención clandestina y testimonios de los sobrevivientes de una época oscura de la historia santiagueña.
 
El juicio oral de la Megacausa de Derechos Humanos representará para la comunidad santiagueña y nacional un hecho histórico de gran trascendencia, tanto por su complejidad, con 44 casos por secuestros, torturas y desapariciones, como también por el contexto: los crímenes de lesa humanidad que cometió el terrorismo de Estado, incluso antes del golpe del 24 de marzo de 1976. Santiago del Estero, tendrá en este caso, el triste privilegio de ser la primera provincia en juzgar delitos de lesa humanidad que tuvieron lugar en época de democracia, en el advenimiento de la dictadura militar.

A más de ochos de la radicación de la denuncia en la Justicia Federal local (18 de noviembre 2003) por parte de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación que dio origen a la instrucción del expediente 9002/03, los familiares de las víctimas, desaparecidos y sobrevivientes, y organismos de derechos humanos esperan que se haga justicia con los integrantes del grupo de tareas local que sembró el terror en un sector de la sociedad santiagueña en los años 70, principalmente dirigentes políticos de izquierda y de la Juventud Peronista. Pero también esperan que los represores tengan un gesto de humanidad, y revelen después de más de 35 años de silencio, qué pasó con los restos de los desaparecidos.

Este martes 8 de mayo comenzarán las audiencias en el Salón de Usos Múltiples del Palacio de Tribunales de la provincia, que también acogerá a las distintas partes del juicio: Tribunal Oral Federal, querellas, defensas, Ministerio Público Fiscal. Se estima que al menos seis meses demandará la realización de este juicio, con el que se buscará ir saldando una deuda histórica con las víctimas del terrorismo de Estado. Solamente se juzgará en este oportunidad a los responsables locales, ya que los ideólogos y principales ejecutores del plan de extermino y de instauración de la dictadura militar que están imputados en esta causa, el ex presidente de facto Jorge Rafael Videla, y el ex jefe del Tercer Cuerpo del Ejército con asiento en Córdoba, Luciano Benjamín Menéndez, aún no fueron indagados. También deberá ser juzgado en el futuro, el ex jefe de la policía provincial, Ramón Warfi Herrera, capturado a fines del año pasado.

La Megacausa abarcaba en un principio a los grupos Uno (desapariciones forzadas antes del golpe), Dos (secuestros y torturas antes del golpe), Tres (desapariciones después del golpe) y Cuatro (secuestros y torturas después del golpe). Debido a que restaban detalles para finalizar la instrucción del Grupo Cuatro, el juez federal Guillermo Molinari elevó a juicio oral los grupos Uno, Dos y Tres. Es importante resaltar que será el segundo juicio por delitos de lesa humanidad en Santiago del Estero, luego de que en 2010 se realizará el juicio Kamenetzky, por la muerte del estudiando de abogacía Cecilio Kamenetzky, en noviembre de 1976, quien fue fusilado en un simulacro de fuga en la sede del Departamento de Informaciones Policiales. Por este crimen fueron juzgados y condenados a prisión perpetua en cárcel común Musa Azar Curi, Miguel Tomás Garbi y Ramiro López Veloso, quienes nuevamente tendrán que ocupar el banquillo de acusados en esta oportunidad.